Normalmente, el control de los signos vitales (temperatura corporal, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y presión sanguínea) es realizado como trabajo de rutina para las enfermeras y los asistentes de enfermería, pero en una emergencia la lectura de signos vitales toma especial importancia para el diagnóstico y cuidado de un paciente, ya que aportan mucha información de valor sobre su condición antes del arribo del personal médico.

A continuación, mencionamos 3 aspectos para registrar signos vitales durante los primeros auxilios:

MANIFESTACIÓN DE DOLOR

Para conocer este parámetro es necesario que el paciente esté consciente, ya que el dolor es referido como una percepción personal, por lo que debe ser analizado individualmente en lo que se refiere a localización, tipo, intensidad y frecuencia.

Para calificar el dolor se le pide al paciente que asigne un número del 0 al 10, donde el cero quiere decir que no hay dolor y diez es el dolor más intenso. Esto se hace al comienzo del control de los signos vitales. En caso de haber dolor, el paciente debe indicar la ubicación del mismo.

Por otro lado, cuando hay una herida o lesión evidentes (perforación de la piel, trauma o fracturas expuestas) y el paciente no refiere presencia de dolor, es posible que se encuentre en shock, por lo que hay que seguir con la revisión de la forma más cuidadosa para evitar un mayor daño.


FRECUENCIA CARDIACA (PULSO)

El pulso, (frecuencia o ritmo cardiaco) es el índice que mide el número de contracciones de nuestro corazón, es decir, la cantidad de veces que late por minuto. Se puede medir colocando el dedo índice y el dedo medio estirados sobre la parte interna del puño o muñeca, inmediatamente debajo de la base del pulgar. Esta medida en el pulso se llama radial.

Tras presionar firmemente hasta sentir el pulso, se procede a contar los latidos por 10 segundos y esta cifra se multiplica por 6 (también puede ser durante 30 segundos y multiplicar por 2). El resultado es el número de latidos por minuto.

En un adulto sano, la frecuencia cardiaca normal debe estar entre 60 y 100 latidos/min.


FRECUENCIA RESPIRATORIA

En una situación de emergencia, lo más recomendable es medir la respiración sin avisarle al paciente, ya que este podría cambiar su frecuencia respiratoria si sabe que vas a medir su respiración.

Cuenta la cantidad de inhalaciones que ocurren en 15 segundos y multiplícala por 4 para obtener la frecuencia respiratoria. Observa si la respiración es anormal en alguna forma, por ejemplo, dificultosa o rasposa.

La respiración normal es entre 14 y 20 por minuto.


La toma de TEMPERATURA y PRESIÓN SANGUÍNEA que completan la toma de signos vitales, están suscriptas a contar con los aparatos e instrumental especializados (termómetro y tensiómetro o esfigmomanómetro), así como al entrenamiento para el manejo de este equipo.

Te recomendamos anotar todos los datos de signos vitales que hayas recabado y la hora en que lo hiciste, para que puedas referirlos al personal de salud que atienda la emergencia, ya sea vía telefónica o una vez que hayan arribado a la ubicación donde se encuentre el paciente.